21 de febrero de 2013

ARCO’13: ¿Cómo convertir un cubo blanco en un espacio atractivo?

Durante la celebración de esta edición de ARCO, recién terminada hace menos de una semana, nos hemos encontrado con opiniones diversas sobre el éxito de este año.

Lo cierto es que mejor que hablar de éxito sería hacerlo de corrección, de si una feria de la magnitud nacional e internacional de ARCO ha sabido pasar triunfante sobre un panorama que se presenta tan difícil, con menos ayudas, recortes presupuestarios, subida lacerante del IVA…

En mi opinión ha sido una feria comedida y adecuada a lo que se esperaba, sin demasías pero sin carencias, encontrándose muchas propuestas interesantes más allá de las dificultades.

Una de las galerías que personalmente más me sorprendió fue “Honor Fraser”, llegada desde Los Ángeles.

Creo que no es sólo mi caso, ya que durante las conversaciones mantenidas esos días con distintas personas, todos señalaban “la galería que parecía una carnicería” como un lugar por el que pasarse.

Lo interesante de Honor Fraser ha sido su capacidad para convertir un cubo blanco, tan típico y establecido en las ferias (y en los museos), en un espacio llamativo, atrayente, que captaba la atención, y que pasando a la hora que se pasara, siempre estaba lleno de gente haciéndose fotos con los decorados.

El artista creador de todo este teatro artístico es Mario Ybarra Jr., estadounidense de origen mexicano, especializado en instalaciones y escenificaciones muy visuales. Su propuesta en ARCO lleva por título “Cómo una vaca visitando a un carnicero”, y se presenta como una gran tienda llena de carteles, jamones y carnes de madera, además de otros objetos situados por el espacio, con un evidente sentido kitsch como una botas doradas o un acordeón.

Una carnicería musical con un tono divertido que rompe con la clásica idea del cubo blanco. Sin duda, adecuada escenificación para una feria como ARCO, que no se ve en una tarde, ni siquiera en un día, y que permite así destacar el espacio propio frente a los demás.

Una ruptura visual y estética con el sentido tradicional del espacio de la feria, muy inteligentemente usado aquí.

La misma galería se define como especializada en arte emergente y artistas de mediana carrera. Quizá esta intención de dirigirse a los que empiezan y a los que están en plena consolidación de su carrera le da cierta libertad a la hora de arriesgar en su estética y en la línea que marca la galería.

Entre esas cosas que destacaría de ARCO de este año está la valentía de todos los galeristas y de la propia feria para plantarle dignamente cara al temporal, y entre las cosas que más disfruté está sin duda el stand de Honor Fraser.

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