9 de junio de 2018

Contra la patria y contra el patriarcado

 

La interiorización del machismo es tal que asumimos muchas de las palabras y frases de uso corriente sin pensar en el mensaje que sustentan. “La mujer del César no solo debe ser casta, sino parecerlo” es una de estas. Partiendo de esa doble moral que nos permite usar términos machistas a diario y censurar otros, comienza esta reflexión sobre la idea de “Patria”. Resulta paradójico que el uso castellano se asocie a la “madre patria” cuando el origen de esa patria viene del latín, del pater, lo relativo al padre, y es justamente en torno a esta idea de patria sobre la que Núria Güell lleva años dando vueltas, sobre cómo subvertirla y poner de manifiesto todas sus implicaciones.

En la exposición que presenta en MUSAC, comisariada por Araceli Corbo, Güell parte de esos primeros trabajos suyos en torno a la patria para llegar al momento presente, en una derivación de esa “patria” hacia el “patriarcado”: de la violencia de los Estados y el cuestionamiento del patriotismo y las fronteras, a la violencia sobre los cuerpos de las mujeres. Porque, como ya señalaba Barbara Kruger, los cuerpos de las mujeres siguen siendo el campo de batalla.

Güell condensa las batallas que afrontan las mujeres en cuestiones tan concretas como el acceso a una prestación por baja por maternidad. Siete meses son necesarios para poder tener la baja remunerada, algo muy difícil en un sector como el artístico, intermitente y precario. Así, Güell pidió al museo que apoyaba el proyecto que destinase el dinero de producción al pago de las cuotas de la seguridad social de la artista durante esos siete meses.

Por otro lado, el proyecto “La feria de las flores” presenta, en forma de vídeo, las visitas guiadas a las obras de Fernando Botero en el Museo de Antioquía en Medellín, en voz de niñas explotadas sexualmente. Una denuncia directa de la cosificación del cuerpo de las mujeres, en este caso menores, cuya virginidad se vende en catálogos a los turistas americano, españoles o alemanes que viajan a la ciudad.

Los seis proyectos anteriores de Güell, entre los que también se encuentran “Ayuda humanitaria”, “Aportación de agentes del orden” y “Apátrida por voluntad propia”, se presentan en varias proyecciones seguidas, de tres en tres, en la sala del Laboratorio 987 de MUSAC, con luz muy tenue.

Ocupa un lugar protagonista el vídeo que Güell ha producido para esta exposición, “De putas. Un ensayo sobre la masculinidad”. Se trata de una serie de entrevistas donde distintas mujeres en situación de prostitución abordan su día a día y las situaciones por las que pasan. Casi una hora de proyección donde se pone sobre la mesa un verdadero cuestionamiento de la idea del “macho” y la fragilidad de una masculinidad construida artificialmente y que restringe las posibilidades de “ser hombre” a conceptos como virilidad, autoridad, violencia e imposición. La patria convertida en patriarcado, como dice una de las mujeres entrevistadas cuando señala que “la polla es más importante para un hombre que su cabeza”. La necesidad final del macho de que sea una mujer la que refrende esa “potencia”, aunque sea fingida.

Güell presenta aquí un recorrido por varios de sus trabajos y culmina con la obra producida para la exposición, en una evolución inteligente de su trabajo. Sin tapujos, con un estilo propio, Núria es de esas artistas que se mete en la piel y en el proceso, que acompaña en las preguntas, en los ensayos de las visitas guiadas; es una más, y por eso la sienten en complicidad las que toman la palabra en sus obras, actuando con naturalidad, sin miedos.

Una exposición para ver sin prisas, que es perturbadora y reflexiva a partes iguales. Para quienes se sientan incómodos ante determinadas obras, como se avisa a la entrada a la sala (por si se pueden herir sensibilidades), esta es una brillante bofetada a la patria y al patriarcado.

 

Del 9 de junio al 14 de octubre de 2018. MUSAC.