23 de abril de 2013

Entrevista a Maya Da-Rin, artista residente en LABoral

Entrevistamos a Maya Da-Rin, artista que presenta su pieza Horizonte de sucesos #Camuflaje en la exposición Realidad Elástica, y le preguntamos sobre cómo ha ido concibiendo la creación de esta obra y sobre cómo la ha trabajado durante su residencia en LABoral.

¿Qué es Horizonte de sucesos #Camuflaje?
Es un paseo por el bosque en el Jardín Botánico de Gijón, filmado por cámaras pilotadas con mis coordenadas espaciales. A medida que avanzo informo de mi posición a los satélites que sobrevuelan el bosque y éstos, a su vez, la transmiten a tres cámaras posicionadas alrededor del sitio donde camino. Las cámaras se mueven en la dirección de cada nueva coordenada, intentando mantenerme en el centro de la imagen a pesar de los obstáculos de la vegetación. El paisaje se convierte en un terreno de experimentación, un espacio de juego y de interacción entre estos diferentes cuerpos en constante movimiento. A pesar de la aparente objetividad del sistema, las imágenes que resultan son erráticas, laberínticas, alternándose entre la ubicación espacial y la pérdida de referencia, la localización y la ocultación.

¿Es una crítica al sistema actual de control tecnológico? 
En #Camuflaje encontramos una tensión que se produce en las imágenes, las cámaras siguen un cuerpo, se mueven bruscamente en su dirección a cada coordenada que reciben. Tenemos la sensación de que algo está a punto de suceder aunque ninguna acción extraordinaria se esté produciendo. Los dispositivos de vigilancia son sistemas creados para capturar lo extraordinario y no lo ordinario. Lo curioso es que en gran parte de las imágenes producidas por estos dispositivos lo que se ve son acciones comunes, banales. Sin embargo, están a espera de que algo suceda en cualquier momento y las imágenes acaban generando una tensión por ellas mismas. Este es el principio de las películas de suspense y terror, creemos que algo está por venir y esperamos en estado de alerta; se trata de una herramienta de ficción utilizada para generar en el espectador un estado de tensión y miedo.
 
Es interesante la idea de vigilancia y castigo, donde tú te sitúas como sujeto activo que es vigilado, ¿hay una intención performática en el proceso?
No deja de ser una acción performática pero prefiero mirarlo como un recorrido. Todo empieza con un motor muy sencillo, ponerse a caminar, recorrer un espacio y dejarse contaminar por él. El espacio no es una superficie lisa, está hecho de una serie conexiones, algunas visibles, otras no. Nosotros estamos sometidos a todos esos flujos y el recorrido acaba por evidenciar eso. Me interesa la idea de cómo el movimiento sencillo de caminar es capaz de construir una narrativa, de crear imágenes visuales, sonoras, mentales. Una manera de ponernos en relación con lo que nos rodea.
Defines el proyecto como paseo, instalación e incluso dibujo, ¿es una multiplicidad de soportes que se manifiestan en esta deriva por la naturaleza?
A medida que lo realizaba iba percibiendo las diferentes dimensiones que tenía el proyecto y las configuraciones que se desplegaban del proceso. Es un recorrido y también un sistema donde diferentes cuerpos se mueven en sincronía, conectados por una red inmaterial de flujo de datos. Estas líneas de conexión entre yo misma, los satélites y las cámaras forman un dibujo provisional en el paisaje que durará mientras sea el tiempo del paseo. Las imágenes y el sonido que resultan de esa experiencia se presentan en una instalación en que los tres vídeos son proyectados lado a lado creando una imagen panorámica. En la instalación, el movimiento repetitivo de caminar en círculos, desmembrado en tres puntos de vista distintos, crea una fragmentación del espacio y una coreografía laberíntica entre esos cuerpos en constante movimiento.
La primera parte del proyecto fue realizada en Le Fresnoy, ¿cómo surgió la idea?
El proyecto es parte de una investigación que he empezado en 2011 con la instalación Horizonte de Eventos, realizada mientras estudiaba en el Fresnoy. En Horizonte de Eventos, cruzo la ciudad de Marsella desde su punto más alto, una colina, hasta el más bajo, el mar. Una cámara posicionada en el topo de la colina acompaña mi recorrido, pilotada, como en #Camuflaje, por mis coordenadas espaciales. La idea surgió inicialmente de algo muy lejano. Empecé a interesarme por la historia del astrofísico Karl Schwarzschild, que mientras servía como teniente de artillería en la Primera Guerra Mundial descubrió la zona que delimita los agujeros negros, una región inmaterial, de no retorno, conocida hoy como Horizonte de Eventos. Comencé a leer sobre esto y a trabajar a partir de las ideas que esas lecturas que me sugerían. No sé muy bien cómo pero el proceso de investigación desembocó en esta serie de trabajos.
 
¿Qué continuidad o aportación tuvo tu residencia en LABoral? ¿Cómo realizaste la pieza en el Jardín Botánico?
Me interesaba la idea de realizar los paseos en diferentes espacios y percibir cómo cada geografía podría influir en la dinámica del trabajo. LABoral me invitó para hacer una versión in situ del proyecto. Ha sido una oportunidad para seguir con la investigación, de experimentar nuevas configuraciones en otro espacio. Durante la residencia he trabajado con el equipo del LABoral para construir el dispositivo. Hemos hecho todo en el mismo Centro: construimos los sistemas de rotación de las cámaras y creamos un software para convertir las coordenadas y trasmitirlas a los motores que direccionan las cámaras.
 

¿Con qué dificultades te encontraste?
La mayor dificultad es la precisión del sistema. El GPS es una tecnología creada por el Departamento de Defensa americano para fines militares. En 1996, se puso a disposición para su uso civil pero con un margen de imprecisión de 10 metros, garantizando así la precisión al ejército americano. En #Camuflaje, ese margen de imprecisión es parte del proyecto, es el que genera la respuesta a veces errática de las cámaras. Sin embargo, para que sólo la imprecision constitutiva del GPS interfiera en el carácter de las imagénes, todos los demás elementos del dispositivo necesitan ser muy precisos.

¿Es un proyecto cerrado, o en constante creación?
Yo lo veo como una investigación, como etapas distintas de un proceso más largo de experimentación.
Lee esta entrada en #LABlog, el blog de bloggers de LABoral.
  

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English version (by LABoral)

Interview with Maya Da-Rin, resident artist at LABoral

We interviewed Maya Da-Rin, an artist presenting her work “Event Horizon #Camouflage” in the exhibition “Elastic Reality” and asked her how she conceived the creation of this work and how she has been working on it during her residency at LABoral.

What is “Event Horizon #Camouflage”? 
It is a walk through a woods in the Botanical Gardens of Gijón, filmed by cameras that are piloted by my spatial coordinates. As I move I relay my position to the satellites flying over the woods and these, in turn, transmit the coordinates to three cameras positioned around the site where I take the walk. The cameras move in the direction of each new coordinate, attempting to keep me in the centre of the image despite the vegetation maze. The landscape is transformed into a testing ground, a space for play and interaction among these different bodies in constant movement. Despite the apparent objectivity of the system, the resulting images are erratic, labyrinthine, alternating between spatial location and the loss of reference, localisation and concealment.


Is it a critical look at the current technological control system? 
In “#Camuflage” we encounter a tension which is produced in the images as the cameras follow a body and brusquely move in its direction as it receives each coordinate. We have the feeling that something is on the verge of happening although there is no extraordinary action at that time. Surveillance devices are systems which were created to capture the extraordinary and not the ordinary. What is interesting, though, is that what we largely see in the images produced by these devices are common, banal actions. Nonetheless, they are waiting for something to happen at any moment and the images end up creating a tension by themselves. This is the principle behind thriller and horror films: we believe something is about to come and wait in a state of alert; this is a fiction tool used to generate a state of tension and fear in the spectator.

 
Is it a critical look at the current technological control system?
In “#Camuflage” we encounter a tension which is produced in the images as the cameras follow a body and brusquely move in its direction as it receives each coordinate. We have the feeling that something is on the verge of happening although there is no extraordinary action at that time. Surveillance devices are systems which were created to capture the extraordinary and not the ordinary. What is interesting, though, is that what we largely see in the images produced by these devices are common, banal actions. Nonetheless, they are waiting for something to happen at any moment and the images end up creating a tension by themselves. This is the principle behind thriller and horror films: we believe something is about to come and wait in a state of alert; this is a fiction tool used to generate a state of tension and fear in the spectator.
You define the project as a walk, installation and even a drawing. Is it a multiplicity of mediums that are reflected in this wander through nature? 
While I was carrying it out, I gradually realised the different dimensions associated with the project and the configurations that were opening out from the process. It is a tour and also a system where different bodies move synchronously, connected by an intangible network of data flux. These connection lines between me, the satellites and the cameras form a provisional drawing in the landscape that will last as long as the walking time. The images and sound resulting from this experience are presented in an installation in which the three videos are projected side by side creating a panoramic image. In the installation, the repetitive movement of working in circles, split up into three different angles, creates a fragmentation of the space and a labyrinthine choreography between these bodies in constant movement.
The first part of the project was carried out at Le Fresnoy – how did the idea come about? 
The project is part of research that I started in 2011 with the installation “Event Horizon”, produced while I was studying at Le Fresnoy. In “Event Horizon“, I cross the city of Marseilles from its highest point, a hill, to the lowest point, the sea. A camera positioned at the top of the hill accompanies my route, navigated by my spatial coordinates as in “#Camuflage”. The idea initially arose from something very remote. I became interested in the history of the astrophysicist Karl Schwarzschild, who while serving as an artillery lieutenant in the First World War discovered the area that delimits the black holes, an immaterial region of no return, known today as the event horizon. I began to read about this and to work on the basis of the ideas that those readings suggested to me. I’m not exactly sure how, but the research process led to this series of works.
 
What continuity or contribution did your residency at LABoral provide? How did you complete the piece in the botanical garden?
I was interested in the idea of taking the walks in different spaces and perceiving how each geographical area could influence the dynamics of the work. LABoral invited me to make an on-site version of the project. This has been an opportunity to carry on with the research work, to experiment with new configurations in another space. During the residency I have worked with the LABoral team on constructing the device. We have done everything within the centre itself: we built the camera rotation systems and we created software to convert the coordinates and transmit them to the engines guiding the cameras.
 

What difficulties did you encounter?

The major difficulty is the precision of the system.  GPS is a technology created by the American Defence Department for military purposes. It was made available for civilian use in 1996 but with an inaccuracy margin of 10 metres, thereby guaranteeing accuracy to the American army. In “#Camuflage”, this inaccuracy margin is part of the project; it is what generates the response, at times erratic, of the cameras. However, everything else in the device needs to be very precise so that the inherent imprecision of the GPS does not interfere with the nature of the images.

Is it a closed project or one that is in constant creation? 
I see it as research with different stages in a longer process of experimentation.

Read this post in #LABlog, the blog of bloggers of LABoral.