27 de agosto de 2013

GETXOPHOTO: Mascarada y género en los retratos de JJ Levine.

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En un par de días dará comienzo una nueva edición de GETXOPHOTO, prologándose hasta el próximo 29 de Septiembre.

Hace unos días ya adelantábamos qué novedades se incluían este 2013, además de los autores participantes y el nuevo comisario.

Uno de los fotógrafos que más me ha llamado la atención por su línea de trabajo es JJ Levine; artista militante nacido en Canadá en 1986, Levine se centra en retratos que investigan cuestiones en torno al género y la sexualidad, con una evidente influencia de los postulados queer, teoría que comenzó a desarrollarse en EEUU a finales de los años 80.

Cuando nos acercamos a los planteamientos que allá por 1990 iniciaba Judith Butler con su obra capital “El Género en disputa: Feminismo y la subversión de la identidad”, comenzamos a discernir que la verdad del género (si es que existe) es algo totalmente independiente del sexo anatómico. Una de las máximas de este libro es que aunque los sexos parezcan ser claramente binarios en su morfología y constitución (lo que tendrá que ponerse en duda), no hay ningún motivo para creer que también los géneros seguirán siendo sólo dos.

Nos encontramos ante uno de los planteamientos que cambiará radicalmente la visión de los sexos y los géneros, y que llegará, cómo no, a la reflexión estética sobre las imágenes en la historia del arte; aprender a mirar para ser capaces de ver más allá de lo evidente.

La teoría queer, como dice Beatriz Preciado, es una posición crítica sobre los procesos con que se construyen las identidades, una mirada crítica a los procesos con los que nos hemos creado, un campo abierto de debate y llegará a Europa de la mano no sólo de Butler, sino también de otras grandes teóricas como Eve KosofskySedgwick o más tarde de la misma Preciado.

Butler nos dice en “El Género en disputa”:

El sexo no crea el género, y no se puede afirmar que el género refleje o exprese el sexo;  en realidad, para Beauvoir, el sexo es inmutablemente fáctico, pero el género
se adquiere y, aunque el sexo no puede cambiarse –o eso opinaba ella-,
el género es la construcción cultural variable del sexo: las múltiples
vías abiertas de significado cultural originadas por un cuerpo sexuado.

Es preciso comprender estas ideas, tan asumidas en muchos campos pero también muy desconocidas en otros, para comprender el interés que suscitan las fotografías de JJ Levine.

Sus retratos beben de la idea del disfraz y la mascarada (este último concepto es fundamental también en la teoría queer, desde que en 1929 lo plantease Joan Riviere, discípula de Freud), y juegan a inventar los sexos, a desmitificar los ideales de la masculinidad y la feminidad y ponen de manifiesto que estos son siempre construcciones que pueden deconstruirse en un ejercicio de performatividad.

En las distintas imágenes de Levine varias parejas se travisten de hombre y mujer y se intercambian los papeles alternativamente, revelando el teatro del género y lo fácil que resulta actuar como el otro.
 

Son fotografías deliciosas para disfrutar si entendemos en ellas el mensaje que el artista nos envía: podemos jugar a ser el otro, convirtamos la otredad en enunciación y pongamos de manifiesto que somos seres construidos por un contexto determinado.

Como decía Butler, no hay verdad del género así que hagamos de la mentira y la ficción un aliado contra lo normativo.

Me resultan fascinantes estas fotografías de Levine porque aún en 2013, más de dos décadas después de la publicación en EEUU de las teorías de Butler, lo queer sigue siendo algo desconocido para el gran público; precisamente por esto me produce una satisfacción enorme encontrarme con nuevos artistas que están trabajando estas cuestiones y convierten las palabras en imágenes, mostrando el mismo mensaje a través de lo visual.

Si los sueños son el eje central que vertebra esta edición de GETXOPHOTO, las fotografías de Levine no pueden ser más evocadoras: soñemos lo político, deconstruyamos lo normativo, deshagamos el género.